Genes y cáncer
Créditos
Autor
Dr. Jesús García Foncillas Especialista en Oncología Consultor. Departamento de Oncología. Servicio de Oncología Médica CLINICA UNIVERSIDAD DE NAVARRA
Genoma y genes
Todas las células del organismo tienen una función muy concreta que viene definida especialmente por el órgano o estructura anatómica donde asientan. Esta función así como las características morfológicas de cada célula están definidas por la información contenida en el código genético o genoma. La estructura celular que contiene el genoma es el ácido desoxinucleico o ADN que se encuentra en el núcleo de la célula. En situación normal el proceso de división celular, envejecimiento e incluso de muerte celular viene también definido por el genoma de la célula.Los datos albergados en el genoma se estructuran en unidades de información denominados genes que contienen todo lo necesario para fabricar una proteína a partir de cada gen. La célula para su normal funcionamiento necesita fabricar un gran número de proteínas con funciones muy diversas que van mantener la estructura celular, obtener energía de los nutrientes, ejercer la función para la que está destinada, poner en marcha la división celular cuando ésta es necesaria como también iniciar un proceso de muerte celular en determinadas situaciones.
El cáncer
Sin embargo, en algunas ocasiones los genes que codifican la información necesaria para la síntesis de las proteínas que regulan la división celular pueden sufrir alteraciones en su secuencia provocando la fabricación de proteínas anómalas incapaces de ejercer adecuadamente su función. En este punto es importante señalar que la maquinaria celular humana cuenta con sistemas distintos que sirven todos ellos para controlar aspectos claves para la célula: de alguna forma, se podría decir que se cuenta con mecanismos "redundantes" que aseguren puntos vitales de la unidad celular. En este sentido se entiende por tanto que si uno de estos sistemas críticos de control celular fallan por un error contenido en la información de un gen existen sistemas alternativos que aseguran la continuidad adecuada de las funciones de la célula.Sin embargo, aunque esto es cierto, la alteración en un gen crítico sitúa a la célula por lo menos en una situación de riesgo latente. ¿Qué significa esto? Esto supone que si a este primer error en un gen importante le siguen otros fallos concatenados en otros genes igualmente importantes a lo que llegamos al final de esta secuencia es a una incapacidad para ejercer correctamente funciones fundamentales como puede ser un adecuado control de la división celular: en este caso, la consecuencia es el desarrollo de un cáncer (tumor maligno o neoplasia).
La primera consecuencia de estos datos expuestos es que no basta una única alteración para poner en marcha un cáncer: hace falta la concatenación de todo un grupo de eventos moleculares para su desarrollo. Por otra parte, estos procesos pueden ocurrir en cualquier célula y en cualquier momento de la vida. ¿Qué es lo que produce esta primera alteración genética? la causa puede estar en agentes físicos (radiación, rayos ultravioletas,...), químicos o biológicos (virus, por ejemplo) que pueden alterar la información contenida en el código genético.
Susceptibilidad genética al cáncer
En algunas ocasiones, esta primera alteración genética que constituye una situación de riesgo latente puede ser transmitida por los padres y estar presente desde el mismo momento de la concepción. Ello supone que en todo el desarrollo del feto en el útero materno en cada división celular desde la primera célula esta anomalía va a transmitirse a todas las células. Nos encontramos por tanto con un individuo que cuenta con un riesgo latente en todas sus células. Según en qué secuencia génica se encuentre este fallo puede conllevar una predisposición o susceptibilidad genética o familiar para desarrollar un tipo de tumor u otro.De esta forma se han descrito genes específicos que cuando se heredan ya alterados conducen a una predisposición para un determinado cáncer: este es el caso de los genes BRCA1 y BRCA2 donde el fallo en su secuencia condiciona una significativa mayor susceptibilidad al desarrollo de cáncer de mama; los genes MLH1 y MSH2 que confieren riesgo de desarrollo de cáncer de colon no asociado a la formación de pólipos; las alteraciones del gen RET dan una mayor sensibilidad para desarrollar cáncer medular de tiroides,...
Es muy importante dejar claro que los casos de cáncer donde la causa de su desarrollo pueda estar en una alteración genética heredada de los padres constituyen entre el 5% al 10% del total de los tumores. Es decir, la gran mayoría de los tumores no son heredados: habrá alteraciones genéticas adquiridas en un momento concreto de la vida que acontecerán en unas determinadas células del organismo pero en ningún caso esta anomalía estará ya presente desde el nacimiento.
¿Cómo distinguir una probable susceptibilidad genética al cáncer?
En primer lugar señalar que cuando existe esta predisposición la edad de aparición de los tumores suele ser muy precoz: por debajo de los 40-45 años. En la gran mayoría de los casos acontece en entornos familiares donde la incidencia de cáncer es muy alta encontrándose personas de varias generaciones con parentesco muy próximo afectas de tumores.Otra características que define la susceptibilidad genética es que el cáncer puede aparecer sincrónicamente en varios puntos del mismo órgano, lo que se denomina multicentricidad; y en órganos dobles como es el caso de la mama diagnosticándose en las dos mamas sincrónica o metacrónicamente, lo que se llama bilateralidad.
Existen distintos cuadros de predisposición genética al cáncer pero en un subgrupo de ésta los tumores que se encuentran en los núcleos familiares afectos son siempre del mismo tipo: todos los casos con cáncer de mama, o bien con cáncer de colon, cáncer de tiroides o melanoma,...
Sin embargo, lo más importante ante una sospecha de un cuadro de este estilo es ponerse en contacto con un centro de referencia especializado en este tipo de patología. En primer lugar, conviene confirmar si realmente se trata de una susceptibilidad genética a cáncer y, en este caso, identificar qué miembros sanos de la familia portan una alteración genética con objeto de introducirlos en programas muy intensos de seguimiento así como ofrecerles la posibilidad de entrar en ensayos clínicos con fármacos cuyo objetivo es intentar prevenir el desarrollo del tumor. Conviene recordar no obstante que se trata de un campo muy novedoso donde todavía quedan muchos factores que desconocemos.
Publicado en Sanibox: 09/11/2009




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